Cuando y porque conviene cerrar un sitio web

Cuando lanzamos un sitio web la mayoría de nosotros lo hace buscando un objetivo, con un propósito, sea el que sea, y generalmente planificando y pensándolo de la manera que creemos más adecuada para conseguirlo: pensando en el cliente, con una buena planificación, intentando darle visibilidad y notoriedad entre su público objetivo, etc. Y esto vale para cualquier sector y tipología de sitio web: blogs, ecommerces, páginas corporativas, y todo tipo de sitios web.

Pero, ¿y si no conseguimos lo que buscabamos?, ¿y si invertimos en el sitio web demasiado tiempo y dinero?, ¿cuando conviene cerrar el sitio web?

Porque, y no nos engañemos, como en todo, hay sitios web que consiguen su propósito desde el día 1, hay otros que requieren de tiempo y cambios para lograrlo y hay otros que, por múltiples razones, nunca lo consiguen.

El cartel que le podemos poner a un sitio web cerradoY es cierto que en cualquier sitio web debe haber un periodo de adaptación, cambio, optimización, buscando conseguir y mejorar los resultados. Debe haber paciencia y debe haber opostunidades de mejora, pero todo tiene un límite y lógicamente no podemos prolongar la vida de un sitio web más allá de lo necesario.

¿Cuando debemos considerar cerrar un sitio web y por qué? Siempre partiendo de que ha habido un proceso previo de observación, toma de acciones, implantación de mejoras, optimización, etc, los principales argumentos para dar este último paso y que nos hagan tomar esa decisión deben ser:

  1. No conseguimos los objetivos planteados para el sitio web, y, de hecho, tenemos una gran desviación negativa. Si hemos definido unos objetivos iniciales, hemos ido haciendo un seguimiento regular de éstos y además planteado acciones para corregir la desviación negativa o la no consecución de los objetivos durante un periodo de tiempo razonable (entre 6 y 9 meses, por poner un marco temporal) y nada de eso supone una mejora o una tendencia ascendente que confirme que estamos en un camino que nos permitirá reducir ese gap e incluso aproximarnos a los objetivos inicialmente planteados, debemos empezar a considerar que algo está roto en la concepción del sitio web, lo que nos lleva a remodelarlo y/o readaptarlo o a considerar su cierre. Si optamos por seguir trabajando en él el replanteamiento puede hacer que despegue… o no.
  2. El coste de mantener el sitio web es mayor que el beneficio que éste nos reporta. Independientemente de que el beneficio sea o no económico (puede ser innovación, testing, etc), si la inversión que destinamos a mantener el sitio web (costes fijos + costes variables) es mucho mayor que el beneficio que nos da, la decisión parece clara.
  3. No alcanzamos el punto mínimo de equilibrio gasto-ingreso en el plazo máximo asignado. Es decir, independientemente de que el sitio web no nos de los beneficios esperados, además tampoco alcanza unos mínimos exigibles en lo referente a los mínimos ingresos necesarios para mantenerlo funcionando (puede ser rentabilidad negativa).
  4. La tendencia de las métricas principales, no solo web sino también económicas o de negocio, es descendente y no presenta signos de mejora a pesar de cambios y acciones sobre ello en un periodo de tiempo prudencial. No hay beneficios, no hay equilibrio mínimo, no se consiguen objetivos. Por si esto fuera poco, además, o en su lugar, las métricas principales del sitio web (ventas, leads, descargas, engagement, etc) tampoco manifiestan una tendencia de mejora clara y sostenida.
  5. Aunque ya no destinas recursos de ningún tipo al sitio web lo mantienes abierto, pero la atención a sus usuarios es muy deficiente. Vale, has asumido que no funciona y has dicho “bueno, peor lo mantengo online. Total, ¿qué puede pasar?”, pues puede pasar que tengas usuarios que te envíen consultas que no sean respondidas, que se te caiga el sitio y ni te enteres porque no inviertes ni un minuto en él, que alguien compre y su pedido no se procese, que sea hackeado, afectando a sus vecinos de IP y, de nuevo, ni te enteres. Si estás en este punto, cierra ya.

Desde luego, son síntomas, no web, sino claramente de negocio que llevarían a tomar una misma decisión de cierre se tratara o no de un sitio web.

Si se dan estas situaciones o los indicadores muestran claramente que vamos hacía ellas, conviene empezar a pensar en la posibilidad del cierre y en no mantener vivo un sitio web que no da muestras de arrancar.

Pero lo más llamativo es que parece que cuesta más desprenderse de un sitio web que de otro tipo de elementos de negocio, porque parece que su coste, por el simple hecho de “ser una web” es mucho menor y es fácil de asumir. Sabemos que no es así, porque puede haber un gran número de recursos asociados a una “simple web”, y si realmente sabemos que eso es así, hay que reaccionar de la manera más adecuada: le has dado al sitio web el escenario mejor que has podido para que consiguiera su cometido, para que funcionara, y no ha sido así. Bueno, no es el fin del mundo, sino simplemente el fin de una web.

Lo cierto es que no es plato del gusto de nadie reconocer que un sitio web que has puesto en marcha no funciona, no sirve, no consigue lo que querías, y hay que darle carpetazo y seguir hacia adelante. No pasa nada, esto, como muchas cosas, duele mucho la primera vez, luego, por aquello de ir acostumbrándose al fracaso (aunque sea a pequeña escala), ya es más fácil. Yo mismo he participado en el cierre de no menos de 15 o 20 sitios web por muy diferentes motivos, siempre relacionados con las causas arriba indicadas, y al final te das cuenta de que es lo mejor, y principalmente para el usuario, sobre todo si pensamos en el punto 5.

Sobre este tema es muy recomendable la web Fail Beta, que aunque ya no se actualiza, está repleta de ejemplos de sitios web que no salieron adelante.

Lo has medido, lo has observado, lo has trabajado, has pensado en el usuario, has hecho los cambios oportunos, OK, lo has hecho todo bien, has seguido el manual, pero la “criatura” no funciona. Amigo, aunque le tengas cariño y aunque se trate de un sitio web que hayas concebido tú, de tu bebito, asúmelo, no pasa nada, cierra y pasa página.

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    Información Bitacoras.com…

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